Por eso, esta semana hemos querido hacer algo diferente y dejar a un lado los análisis en profundidad para compartir una selección de anuncios publicitarios que merecen la pena disfrutar y que estamos seguros te alegrarán el día 😊
No se trata de los spots más premiados del año como los ganadores de Cannes Lions que te trajimos hace unas semanas, sino de cinco campañas de bancos, cooperativas de crédito, aseguradoras, inversión y fintech, de distintos países que destacan por su creatividad, su capacidad para conectar con las personas y, sobre todo, por demostrar que la comunicación financiera puede ser mucho más cercana y entretenida de lo que tradicionalmente ha sido.
Curiosamente, las cinco tienen algo en común: hablan mucho más de personas que de productos financieros (aunque siempre están presentes). En lugar de centrarse en tipos de interés, coberturas o comisiones, construyen historias alrededor de situaciones cotidianas con base en el humor.
Si todavía no las has visto los anuncios de Youse, Wise, State Farm, Trade Republic o Star One Credit Union, no te preocupes, que nosotros las hemos recopilado para ti.
Probablemente sea el anuncio más surrealista de la selección de la aseguradora brasileña Youse.
Una invasión extraterrestre. Cuatrillizos… ¿Situaciones completamente imposibles?
Todo sirve para transmitir una idea muy sencilla: pase lo que pase, el precio de tu seguro permanece estable durante dos años.
Es un magnífico ejemplo de cómo convertir un beneficio racional en una historia memorable gracias al humor absurdo.
¿Cómo explicar que enviar dinero al extranjero con un banco tradicional sigue siendo complicado? Wise lo hace recurriendo también al humor británico más absurdo.
La campaña presenta situaciones deliberadamente exageradas para representar lo poco inteligente ("unwise") que resulta seguir utilizando determinados servicios bancarios cuando existen alternativas mucho más sencillas, como Wise.
Sin grandes efectos especiales ni copies complejos, consigue explicar un problema financiero muy real de una forma divertida (si te gusta el humor británico, claro).
Aquí tienes el de la peluquería (pero puedes ver también el del viaje a Australia, también muy divertido):
Las aseguradoras suelen enfrentarse a un reto complicado: explicar coberturas que, muchas veces, resultan poco atractivas para el gran público.
State Farm lo resuelve recurriendo al humor reinterpretando el clásico de Bon Jovi, la campaña juega con la idea de que vivir "a medias" (livin on a prayer), también significa estar asegurado "a medias".
El resultado es una pieza muy divertida que consigue explicar por qué sus seguros son mejores que otros que te dejan a medias las coberturas (si quieres ver la versión completa o la extendida, te avisamos, cantan muuuy mal 😉).
Muchas campañas recurren a famosos para que comenten lo buena que es la marca. Pero Trade Republic hace justo lo contrario y lo lleva al absurdo también.
Con una producción minimalista, un escenario prácticamente vacío y Brad Pitt, embajador global de la marca, como único protagonista, el anuncio transmite un mensaje muy sencillo: si una plataforma de inversión ofrece mejores condiciones, ¿por qué seguir conformándose con lo de siempre?
Brad Pitt no dice nada (absolutamente nada), pero genera notoriedad sin eclipsar la propuesta de valor.
Cerramos la selección con una campaña que recupera a un personaje ya conocido por la cooperativa de crédito Star One: Ragnar, un vikingo que simboliza todas esas malas experiencias que muchos clientes siguen asociando con la banca tradicional.
En esta nueva entrega (hay más vídeos y shorts), el personaje vuelve para recordar, siempre desde el humor, situaciones tan conocidas como las comisiones inesperadas, los procesos innecesariamente complicados o la falta de transparencia.
La exageración funciona muy bien porque parte de experiencias que muchos consumidores han vivido alguna vez.
Aunque proceden de países muy diferentes y pertenecen a modelos de negocio distintos (banca tradicional, cooperativas de crédito, aseguradoras, inversión y fintech), todas comparten una misma filosofía: ninguna intenta vender un producto financiero desde sus características técnicas.
En lugar de hablar de rentabilidades, coberturas, tipos de interés o funcionalidades, todas parten de un insight más humano:
El producto aparece, pero lo hace como consecuencia de la historia, no como protagonista.
Quizá esa sea una de las principales lecciones que nos está dejando la publicidad financiera de 2026: las mejores campañas ya no intentan explicar productos; intentan explicar cómo esos productos mejoran la vida de las personas.
Y cuando además consiguen hacerlo con humor, el resultado suele ser mucho más memorable.