Cada cuatro años, el Mundial de fútbol se convierte en uno de los mayores escaparates de marketing del planeta. Millones de aficionados siguen los partidos, comentan las jugadas en redes sociales y comparten emociones que trascienden fronteras.
Tradicionalmente, muchas marcas se han limitado a aprovechar este fenómeno mediante patrocinios, presencia publicitaria o campañas promocionales. Sin embargo, algunas entidades financieras están demostrando que existe una forma mucho más efectiva de sacar partido a estos grandes eventos: convertirse en parte de la experiencia que viven los aficionados.
Bancos, fintechs, aseguradoras y empresas de pagos están utilizando el Mundial 2026 para generar interacción, reforzar el uso de sus productos, construir comunidad y fortalecer el vínculo emocional con sus clientes. En lugar de limitarse a aparecer junto al evento, buscan formar parte de él.
Y eso es lo que analizamos en nuestro artículo de hoy con los casos de Visa, Bank of America, Mercado Pago, Bancolombia y Mapfre.
Pocas compañías han sabido integrar el fútbol en su estrategia comercial como Visa. Como socio global de FIFA desde hace años, la compañía ha evolucionado desde el patrocinio tradicional hacia un modelo en el que cada pago puede convertirse en una experiencia.
Con motivo del Mundial 2026, Visa ha lanzado diversas iniciativas bajo el concepto "Tap In", vinculando el uso de pagos contactless con sorteos, premios y experiencias relacionadas con el torneo. El objetivo no es únicamente reforzar la notoriedad de la marca, sino incentivar el uso de sus medios de pago y demostrar sus capacidades tecnológicas en un entorno de máxima visibilidad.
Como primer patrocinador bancario global de la FIFA, Bank of America ha apostado por una estrategia que combina visibilidad, fidelización y experiencias exclusivas.
La entidad ha desarrollado promociones dirigidas a sus clientes en colaboración con Visa, permitiéndoles acceder a sorteos de entradas, viajes y experiencias VIP vinculadas al Mundial. Pero su propuesta va más allá.
Pero entre sus iniciativas destacamos los denominados "Fan Bands", más de dos millones de pulseras coleccionables distribuidas entre aficionados, que pueden intercambiar piezas, personalizarlas y participar en diferentes actividades relacionadas con el torneo.
El planteamiento es especialmente relevante porque transforma una acción promocional en una experiencia social. El cliente deja de ser un mero espectador para convertirse en participante activo, reforzando así su conexión con la marca.
Las fintechs también han encontrado nuevas formas de aprovechar el Mundial.
Uno de los casos más interesantes es el de Mercado Pago, que ha integrado dentro de su aplicación el "Fixture 2026", una funcionalidad que permite a los usuarios pronosticar resultados, competir con otros participantes y optar a diferentes premios.
A diferencia de las promociones tradicionales, la iniciativa busca generar recurrencia. Cada partido representa una nueva oportunidad para volver a la aplicación, consultar resultados, realizar pronósticos o comparar posiciones con otros usuarios.
La estrategia convierte la app en mucho más que una herramienta financiera, generando comunidad. Durante el Mundial, pasa a ser también un espacio de entretenimiento y participación, fortaleciendo la relación cotidiana entre la marca y sus usuarios.
Pero si hay un caso que ejemplifica la evolución desde el patrocinio hacia la experiencia, probablemente sea el de Bancolombia.
Bajo la plataforma "Hinchas de los que hacen historia", la entidad ha desarrollado diversas iniciativas para acercar la pasión por la selección colombiana a sus clientes.
Entre ellas destaca la distribución de 120.000 Kits del Hincha, que incluyen vasos coleccionables de edición limitada y descuentos en comercios asociados. Para acceder a ellos, los clientes deben utilizar sus tarjetas o participar en el programa de fidelización de la entidad.
Pero la acción más diferencial es la denominada Casa de los Hinchas, un espacio temporal creado en Bogotá donde los aficionados pueden disfrutar de actividades, conocer historias vinculadas a la selección, interactuar con miembros de la barra oficial y compartir experiencias con otros seguidores.
Mientras bancos y empresas de pagos utilizan el Mundial para impulsar la interacción y el uso de productos, la aseguradora Mapfre adopta un enfoque diferente.
Su campaña "Vamos donde va la Selección" adapta el nuevo posicionamiento corporativo de la marca "Vamos donde vas" al contexto futbolístico, construyendo una narrativa basada en la confianza, el acompañamiento y el optimismo.
Más que una activación puntual, se trata de una estrategia de construcción de marca a largo plazo. El fútbol se convierte en una plataforma para transmitir atributos muy alineados con el negocio asegurador: seguridad, cercanía, protección y confianza en el futuro.
Es una aproximación distinta a la de bancos o fintechs, pero igualmente efectiva para fortalecer el vínculo emocional con los consumidores.
Los casos analizados muestran una evolución clara en la forma en que las entidades financieras aprovechan los grandes acontecimientos deportivos.
Las entidades financieras ya no compiten por aparecer junto al Mundial; lo aprovechan por formar parte de la experiencia que viven los aficionados.
De esta manera vemos cómo:
Todas ellas responden a una misma lógica: en un entorno donde captar la atención es cada vez más difícil, las marcas ya no compiten únicamente por aparecer junto al Mundial. Compiten por formar parte de la experiencia que viven los aficionados.
Y probablemente ahí se encuentre la verdadera oportunidad para el marketing financiero en los próximos años: conectar con los clientes a través de la experiencia.
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